Incidencias de envío
El paquete se perdió en marzo y la reclamación se podía poner hasta abril
Cada agencia tiene su plazo para reclamar y su forma de hacerlo. Cuando la incidencia vive en la bandeja de correo de alguien, el plazo pasa y la pérdida deja de ser del transportista para ser tuya.
Describir lo que necesitoPor qué una incidencia no es un correo
Hay dos conversaciones a la vez
Una con el cliente, que quiere su pedido, y otra con la agencia, que pide documentos. Van a ritmos distintos y mezclarlas en un hilo de correo es lo que hace que una de las dos se quede parada.
El reloj de la reclamación es corto
Pasado el plazo de la agencia, ya no se recupera nada. Eso exige que cada incidencia tenga una fecha límite visible y que alguien vea la lista de las que están a punto de vencer.
El patrón importa más que el caso
Una incidencia es mala suerte; treinta en la misma zona con la misma agencia es una decisión pendiente. Sin contarlas por transportista y por ruta, esa decisión no se toma nunca.
Lo que cuesta controlar las incidencias
Un módulo sobre los envíos existentes: tramo bajo del estimador. Lo único que añade trabajo es conectar la respuesta de cada agencia, y en muchos casos se empieza registrándola a mano y funciona igual.
Cuéntanos cuántas incidencias tienes
Escribe cuántos envíos se tuercen al mes y cómo los llevas, y al enviarlo te devuelve el esquema de lo que montaríamos y su horquilla.
Lo que nos preguntan sobre las incidencias
¿Merece la pena reclamar los envíos pequeños?
Por separado casi nunca, y por eso conviene medirlos juntos: la suma del año suele sorprender. Con la lista hecha, la conversación con la agencia cambia de tono aunque no se reclame caso a caso.
¿Se puede reponer antes de que la agencia conteste?
Sí, y suele ser lo mejor para el cliente. Lo importante es que el expediente siga abierto en paralelo: reponer no es cerrar, y es justo cuando se reponen cuando se olvidan de reclamar.
