Informes a medida
El informe que pides el martes llega el viernes, y para entonces ya querías otro
Casi ninguna pregunta de negocio se contesta con el informe que venía de serie. Y si cada variación hay que encargarla, la pregunta se deja de hacer: se decide a ojo, que es gratis y es inmediato.
Describir lo que necesitoUna pantalla de verdad: cada cifra con su denominador

Lo que hace falta para que un informe se use
El informe tiene que poder cambiarlo quien pregunta
Si cambiar el periodo o añadir una columna requiere un encargo, el informe sirve para una pregunta y muere. La diferencia no es la potencia: es quién puede tocarlo.
Un porcentaje sin su denominador no es un dato
«Un sesenta por ciento» sobre doce filas y sobre doce mil no significan lo mismo, y el que mira el panel no lo sabe. El número de registros va debajo de la cifra, siempre.
Lo que cuesta un generador de informes tuyo
Un informe concreto bien hecho es trabajo pequeño; un generador donde tú eliges columnas, agrupaciones y filtros es del tramo medio. Suele compensar el segundo en cuanto se piden más de tres o cuatro distintos.
Cuéntanos qué informes pides y a quién
Describe qué informes necesitas, cada cuánto y quién te los saca hoy. Al enviarlo te devuelve el esquema y la horquilla.
Lo que nos preguntan sobre los informes
¿Hace falta saber de informática?
No para elegir columnas, periodo y agrupación, que es el noventa por ciento de lo que se pide. Para cálculos raros sigue haciendo falta alguien, y conviene que esos pocos queden guardados y reutilizables.
¿Puede ver cada uno sólo lo suyo?
Sí, y conviene decidirlo al principio: el mismo informe enseña la zona de cada comercial y el total sólo a quien debe verlo. Cambiarlo después obliga a revisar todos los informes ya guardados.
