Inspección de entrada
Se descarga, se ubica, y el defecto aparece tres semanas después en manos del cliente
Si lo que entra se puede usar antes de mirarlo, mirarlo no sirve de nada. La inspección de entrada no es un control más: es lo único que separa un defecto barato de uno que ya viaja dentro de un pedido.
Describir lo que necesitoLas dos decisiones que hacen que esto funcione
Lo no mirado tiene que estar bloqueado
Mientras la mercancía recién llegada figure como disponible, alguien la va a coger. El bloqueo no es desconfianza: es lo que hace que la inspección llegue a tiempo.
Mirarlo todo cuesta más de lo que evita
La inspección se afina por artículo y por proveedor: el que lleva dos años sirviendo bien no necesita lo mismo que el que entró el mes pasado. Eso lo decides tú y la pantalla lo recuerda.
Lo que cuesta la inspección de entrada
Criterios, muestreo y las tres salidas están en el tramo medio. Lo que sube el presupuesto es el bloqueo real del stock, porque eso toca el almacén y hay que probarlo bien antes de encenderlo.
Cuéntanos qué compras y qué te llega mal
Describe qué recibes, qué se comprueba hoy y qué pasa cuando algo viene mal. Al enviarlo te devuelve el esquema y la horquilla.
Lo que nos preguntan sobre la inspección
¿Hay que inspeccionar todo lo que entra?
No, y hacerlo suele ser la forma de no inspeccionar nada: se acumula, se retrasa y se acaba liberando sin mirar. Se empieza por los artículos donde un fallo duele, y el resto entra directo.
¿Se puede hacer desde el muelle?
Es donde tiene que hacerse. Con el móvil o una tableta, la ficha de inspección rellenada allí mismo con foto incluida. Si hay que subir a una oficina a apuntarlo, se apunta tarde o no se apunta.
