Google Sheets
Hay una hoja que lleva años funcionando y nadie quiere matarla
Casi siempre es la hoja del jefe, o la del comercial que la hizo. No hace falta quitarla: el programa puede leer su rango y escribirle filas, y la hoja sigue siendo la hoja.
Describir lo que necesitoQué se puede hacer con la hoja, y qué no
Leer un rango y añadir filas: eso sí
El programa pide un rango concreto de una pestaña concreta, o le añade una fila al final. Es poco y es suficiente para la mayoría de las hojas que importan.
Sincronizar en los dos sentidos: eso no, de serie
Si dos sitios editan el mismo dato hay que decidir quién gana, y eso es un diseño, no un interruptor. Se monta a medida y se decide antes, no cuando ya hay dos versiones.
Lo que cuesta conectar una hoja
Leer una hoja y escribirle filas es de las cosas más baratas de montar. Lo caro es cuando la hoja tiene fórmulas encadenadas y hay que replicar lo que hacen.
Cuéntanos qué hace esa hoja
Dinos qué lleva dentro, quién la mantiene y qué parte tendría que vivir en el programa. Te devolvemos el esquema.
Lo que nos preguntan de las hojas
¿Tengo que compartir la hoja con vosotros?
El documento tiene que ser accesible para que se pueda leer. Si contiene datos que no pueden salir, lo razonable es llevar esos datos al programa en vez de abrir la hoja.
¿Qué pasa si alguien cambia las columnas?
Se avisa en vez de cargar mal. Por eso la equivalencia entre columna y campo está escrita: cuando deja de cuadrar, la carga se para y se ve el motivo.
