Kebab y comida rápida
El cono que pones a las siete tiene que estar vendido antes del cierre
Con cuarenta tickets la hora y gente esperando de pie, cada toque de más en la caja es una cola. Y el producto que se pone a asar ya no vuelve a la cámara.
Describir lo que necesitoLo que no resuelve una caja registradora
Quien pide no debería esperar a que alguien teclee
Con autopedido, el cliente compone su menú y la cocina lo recibe escrito. Se acaban los «sin cebolla» mal entendidos y la cola avanza sola.
La merma del día no está en ninguna parte
Lo que se pone a asar y no se vende es coste puro. Apuntado por día y por hora, deja de ser un misterio y pasa a ser una decisión de cuánto montar.
Cuánto cuesta en un local de comida rápida
Un local se lleva con pocas personas por turno, y lo que cambia la operación es el autopedido con la pantalla de cocina.
Cuéntanos cómo va tu mostrador
Se envía y aparece el esquema de pantallas con su horquilla de precio.
Dos respuestas cortas
¿Hace falta comprar el quiosco?
Basta una tableta en un soporte: la pantalla es software. Lo que importa es que el pedido entre escrito y pagado antes de llegar a la plancha.
¿Y el arqueo cuando se cambia de turno a medianoche?
Cada relevo cierra su caja con su nombre. Es la única forma de que una diferencia no se reparta entre todos al final del día.
