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Pizzerías

Las bolas del viernes se hicieron el miércoles, y no se pueden fabricar más

Una masa de fermentación larga se decide dos días antes: si te quedas corto cierras a las diez, y si te pasas tiras dinero. Ese cálculo no sale de un TPV.

Describir lo que necesito
Las pantallas que tendría tu pizzería
Masa y fermentación
Amasados por día con su hidratación y sus horas, y qué día entra en punto cada tanda.
Bolas por turno
Cuántas bolas hay para hoy, cuántas se han gastado y cuántas se tiraron al cerrar.
Tamaños e ingredientes
La misma pizza en tres tamaños, con extras, mitad y mitad y su precio bien calculado.
Cola del horno
El orden en que entran las pizzas por hora comprometida, con lo que ya va tarde en rojo.
Reparto propio
Los pedidos agrupados por zona, el repartidor que sale con ellos y la hora en que volvió.
Coste por pizza
El escandallo de cada una con la masa, el queso al peso y el extra, y lo que deja cada tamaño.

Lo que no resuelve un programa de restaurante

Tu stock crítico se fabrica con 48 horas de antelación

Hace falta ver cuántas bolas hay por día de fermentación y cuántas se gastaron el mismo viernes del mes pasado. Lo demás es contar a ojo.

El horno es la caja del negocio

Caben las que caben y tardan los minutos que tardan. Cuando entran veinte pedidos a la vez, lo que decide la noche es el orden en que se meten, no la cocina.

El precio, en una pizzería

Un local con reparto propio suele moverse por debajo de diez personas contando repartidores de fin de semana.

Un módulo
500 €
al mes, para un equipo de 1–10.
Todo el sistema
500 € – 4.000 €
al mes, con varios módulos. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Escríbenos cómo trabaja tu pizzería

Al mandarlo se pinta el esquema de módulos y aparece la cifra.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
500 € – 4.000 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Las dos de siempre

¿Calcula las bolas que hay que amasar?

Propone, con lo gastado el mismo día de semana en fechas comparables, y el pizzaiolo ajusta. La decisión sigue siendo suya; lo que cambia es que ya no la toma a ciegas.

¿Y las pizzas mitad y mitad?

Se marcan como una sola con sus dos mitades, y el coste se reparte entre las dos. Es la operación que más veces se cobra mal a mano.