Leer un PDF
La factura del proveedor viene escrita, y alguien la vuelve a escribir
Trescientas facturas al mes, cada una con su proveedor, su base, su IVA y sus líneas. El dato ya está escrito en el papel: lo único que falta es que no haya que teclearlo otra vez.
Describir lo que necesitoLo que separa esto de una promesa
Leer no es lo difícil: colocar, sí
Sacar un número de un PDF lo hace cualquiera. Lo que sirve es que ese número caiga en el campo correcto de tu tabla, con tu proveedor identificado y tus conceptos.
Y lo que se cuela cuesta más que lo que no entra
Una lectura dudosa dada de alta en silencio es un apunte mal hecho que nadie revisa. Por eso lo que importa no es acertar siempre: es decir de qué se fía y de qué no.
A partir de cuántos papeles sale la cuenta
Lo que se cotiza no es la lectura: es la pantalla de revisión y el enganche con tu tabla de compras. Y el volumen manda, porque por debajo de cincuenta documentos al mes casi nunca sale la cuenta frente a teclearlos.
Cuéntanos qué papeles tecleáis
Di qué documentos llegan en PDF, cuántos al mes y en qué forma vienen: nacidos digitales o escaneados. Te contestamos con el dibujo y una cifra.
Dudas antes de dejar de teclear
¿Vale con un papel escaneado?
No, y es el límite más importante de esta página: lo que se lee es el texto que el PDF trae dentro. Un escaneado es una imagen y ahí no hay nada que leer. Si tus proveedores mandan escaneos, esto no te sirve y preferimos decírtelo ahora.
¿Y si se equivoca?
Por eso no da nada de alta solo. Lo que hace es enseñar lo que ha sacado con el grado de confianza de cada campo, y el repaso de una persona sobre algo ya rellenado cuesta una fracción de teclearlo entero desde cero.
