Preguntar a tus datos
Para saber cuánto facturaste en agosto por cliente hay que pedir un informe
La pregunta se contesta en diez segundos y conseguirla cuesta una semana: alguien tiene que montar la consulta, que luego se queda ahí para una pregunta que no se vuelve a hacer.
Describir lo que necesitoPor qué las preguntas sueltas no se contestan nunca
No compensa montar un informe para una vez
Y las preguntas útiles casi siempre son de una vez: qué pasó ese mes, qué clientes han dejado de pedir, cuántos pedidos aguantan más de una semana parados.
El que exporta a Excel se lleva todo
Para contestar algo pequeño, alguien baja la tabla entera a su ordenador. Esa descarga sale de casa y nadie lleva la cuenta de cuántas hay dando vueltas.
Esto no se cotiza aparte
La puerta para preguntar viene con el sistema y no se cotiza aparte. Lo que sí se trabaja es dejar los datos en forma de que las respuestas valgan: una tabla con el importe metido dentro de un texto libre no se suma bien ni preguntando ni de ninguna otra manera.
Dinos qué preguntas te quedas sin contestar
Cuenta qué te gustaría saber de tus datos y cómo lo consigues hoy, si es que lo consigues. Vuelve dibujado y con lo que costaría.
Lo que hay que saber antes de conectarlo
¿Se conecta con un clic?
No, y no lo vamos a decir: se copia una dirección, se pega en tu asistente y se autoriza con tu cuenta. Son dos minutos y se hace una vez, pero es un paso a mano y preferimos contarlo antes que dejar que lo descubras tú.
¿Ve mis datos alguien más?
Corre en tu suscripción de IA con tu propia cuenta y alcanza exactamente lo que alcanzas tú. Lo que conviene saber es lo otro: el permiso llega a la tabla y a la fila, no a la columna. Si una tabla te la puede abrir tu cuenta, se ve entera.
