Llagar de sidra
Toda la materia prima del año entra en seis semanas de octubre
Llegan remolques de manzana de treinta productores distintos, cada uno con su variedad y su precio, y hay que pesar, pagar y no equivocarse. Lo que entra mal apuntado en octubre no se arregla en marzo.
Describir lo que necesitoDos cosas de una campaña corta
Se compra a muchos y se paga por variedad
La misma báscula atiende a un vecino con dos cajas y a una finca con un camión. Cada entrada es una variedad, un peso y un precio, y de ahí sale lo que se le debe a cada uno.
La pipa es de madera y tiene historia
No es un depósito numerado y da igual: cada pipa se comporta distinto y lo que hay dentro se trasiega y se mezcla. Seguir qué entró y qué se movió es lo que explica el resultado.
El precio para un llagar familiar
La entrada en báscula con la liquidación al productor es lo que resuelve octubre, que es el mes crítico; la bodega se añade para el resto del año.
Cuánta manzana entra en tu campaña
Dinos a cuántos productores compras y cómo apuntas las pesadas. Te preparamos el dibujo de tus pantallas con su horquilla.
Preguntas de campaña y bodega
¿Se puede apuntar en la propia báscula?
Sí, y es donde hay que hacerlo: productor, variedad y kilos en la pantalla del móvil mientras el remolque está encima. Pasarlo luego es como se pierden entradas.
¿Vale si además vendo sidra de otros?
Sí, pero conviene separar lo elaborado de lo comprado para revender: una cosa arrastra su coste de campaña y la otra su precio de compra.
