Cambio de versión
La actualización que te mueve una pantalla el día del cierre
Actualizar no da miedo por lo que trae: da miedo por lo que se lleva. El campo que os añadieron, el listado que alguien hizo y la pantalla que la gente se sabe de memoria.
Describir lo que necesitoPor qué una actualización se vive mal
Nadie sabe qué va a cambiar hasta que cambió
Una lista de arreglos técnicos no le dice nada a quien factura. Lo que necesita saber es si el botón que pulsa doce veces al día sigue estando donde estaba.
Lo que es tuyo es lo que más se rompe
La parte estándar la prueba todo el mundo. El campo que te pusieron a ti y el aviso que montaste sólo los prueba tu empresa, y normalmente en producción un lunes.
Lo que cuesta cambiar de versión con red
La horquilla la marca cuánto hay construido a tu medida encima: cada campo, cada pantalla y cada automatismo propio es algo que hay que volver a probar. Una instalación casi estándar sube de versión en una tarde; una con quince años de añadidos, no.
Cuéntanos qué tienes montado encima
Di qué versión usas, qué os han personalizado y qué pantalla no se puede caer ni un rato. Al enviarlo verás el esquema y el precio.
Preguntas sobre actualizar
¿Se puede no actualizar nunca?
Se puede, y sale caro por el otro lado: cuanto más se separa tu versión de la actual, más cuesta cualquier cambio y más difícil es encontrar quien lo haga. Lo barato suele ser actualizar a menudo y poco cada vez.
¿Hay que parar la empresa?
Depende de lo que cambie. Mucho se hace sin que nadie lo note; hay cambios que tocan la estructura y piden un rato de nadie dentro. Lo que no vale es descubrirlo a mitad: por eso se ensaya antes sobre una copia.
