Onboarding
Llega el lunes a las nueve y no tiene ordenador, ni correo, ni quién le enseñe
Una incorporación toca a cinco personas que no hablan entre sí: quien firma, quien compra el portátil, quien da los accesos, quien enseña y quien le dice dónde está el café. La lista existe en la cabeza de alguien.
Describir lo que necesitoPor qué siempre falta algo el primer día
La lista no tiene dueño
Cada tarea es de un departamento distinto y nadie ve el conjunto. Hace falta una pantalla donde se vea qué está hecho y qué no, con la fecha de entrada como cuenta atrás.
La salida se hace peor que la entrada
El portátil, las llaves, la tarjeta y los accesos vuelven cuando alguien se acuerda. La baja es la misma lista en sentido contrario y casi nunca está escrita.
Lo que cuesta montar el onboarding
Es de los proyectos más baratos que hacemos porque es una plantilla de tareas con fechas y responsables. Lo que lo encarece es engancharlo a los accesos reales, que a partir de ahí ya es integración con vuestros sistemas.
Cuéntanos cómo recibís a alguien nuevo
Describe los pasos que dais hoy y quién los da. Al enviarlo te devuelve el esquema de pantallas y la horquilla de precio.
Lo que nos preguntan sobre el onboarding
¿Vale para plantillas que rotan mucho?
Es donde más se nota. Con veinte altas al mes la diferencia entre una plantilla de tareas y cinco correos son horas por semana y un primer día que no empieza con una disculpa.
¿Se puede tener una lista distinta por puesto?
Sí: lo que necesita un comercial no es lo que necesita alguien de almacén. Se define una plantilla por puesto y al crear la incorporación se carga la que toca.
