Clientes dormidos
Compraba todos los meses y lleva ocho sin aparecer. Nadie se ha dado cuenta
Un cliente casi nunca se va dando un portazo: baja el ritmo, deja un mes, y un día lleva un año fuera. Por eso no lo caza ninguna alarma: no pasa nada en un momento concreto.
Describir lo que necesitoPor qué la pérdida no la ve nadie
Lo que no pasa no dispara nada
Todos los avisos de un sistema saltan cuando algo ocurre. Un cliente que deja de pedir es justo lo contrario, y para verlo hay que preguntar activamente por el silencio.
El que compra la mitad tampoco sale en la lista
Los que facturaban mil al mes y ahora facturan cuatrocientos no aparecen en ninguna lista de «sin pedidos», y sin embargo ya se han ido a medias.
Lo que cuesta vigilar la cartera
Si las ventas ya están en el sistema, la detección es una consulta y un panel: tramo bajo. Lo que sube es el reparto automático y el seguimiento, que es cuando esto deja de ser un informe y empieza a recuperar clientes.
Cuéntanos cada cuánto te compran tus clientes
Describe tu ritmo normal de compra y cómo detectas hoy que alguien ha dejado de pedir. Al enviarlo te devuelve el esquema y la horquilla.
Lo que nos preguntan sobre los clientes dormidos
¿Qué plazo hay que poner?
El tuyo, y conviene calcularlo antes: el tiempo medio entre pedidos de los clientes habituales, más un margen. Copiar el plazo de otro negocio llena la lista de gente que simplemente aún no tocaba.
¿Vale para clientes de temporada?
Con el plazo medido por temporada, sí. Un cliente que sólo compra en campaña no está dormido en febrero; marcarlo como tal es la forma rápida de que nadie se fíe de la lista.
