Crecimiento rápido
Lo que montasteis el año pasado ya no vale, y lo de este año tampoco durará
No es un problema de haber elegido mal. Es que la empresa cambia más deprisa de lo que cambia su software, y entonces lo que hay que poder hacer no es acertar hoy: es mover una pantalla la semana que viene.
Describir lo que necesitoCómo se rompe un sistema cuando el volumen se dobla
Se cae siempre lo que dependía de que alguien se acordara
Primero el alta de clientes, luego la reposición, luego el cobro. El patrón se repite: lo que a cien pedidos al mes era un recordatorio en la cabeza de una persona, a trescientos es un agujero. Y se sabe cuál es el siguiente, porque ya va con retraso.
Pesa más la velocidad de cambio que la lista de funciones
Un programa que lo trae todo pero tarda seis meses en añadir un campo os deja fuera de vuestro propio ritmo. A esta velocidad la pregunta de compra no es qué incluye, es cuánto se tarda en cambiarlo cuando hace falta.
El presupuesto de un sistema que se mueve con vosotros
El tramo de abajo es el de diez a cincuenta, que es donde suele pillar este momento. Y una advertencia honesta sobre la cifra: en una empresa que crece, el presupuesto de construir es la mitad de la conversación; la otra mitad es qué cuesta cambiarlo después, y eso se habla antes de empezar, no al año siguiente.
Contadnos por dónde vais a crecer
Más útil que el tamaño de hoy es dónde esperáis estar en un año y qué creéis que se romperá antes. Normalmente ya lo sabéis.
Dudas de quien crece deprisa
¿Conviene esperar a que la empresa se estabilice?
Si de verdad se va a estabilizar pronto, sí: construir sobre algo que va a cambiar entero es caro. Si la inestabilidad es vuestra forma de funcionar durante los próximos años, esperar sólo acumula apaños. La pregunta útil es cuánto de lo de hoy seguirá igual dentro de doce meses.
¿Qué pasa cuando pedimos un cambio?
Se valora y se hace. Es la diferencia con una licencia: el código es vuestro, así que no hay que convencer a nadie de que lo meta en su hoja de ruta. Lo que sí hay es un orden, porque no todo se puede hacer a la vez.
