Gufi

Tasa de conversión

Entran seiscientos, compran once, y la conversación es sobre el color del botón

Un porcentaje global no dice dónde tocar. Lo que lo dice es el escalón concreto donde la gente se queda: casi siempre hay uno que se come a la mitad, y casi nunca es el que todos creen.

Describir lo que necesito
Las pantallas de tu conversión
Los pasos que de verdad hay
El camino real de tu negocio, que puede tener tres escalones o siete, no los de un manual.
Cuántos pasan de cada uno
El número en cada escalón, no sólo el porcentaje del final del todo.
Dónde está la caída
El salto que se come más gente, señalado. Es el único sitio donde merece la pena tocar.
Cuánto tardan en pasar
Los días entre un escalón y el siguiente. Un camino lento parece un camino roto.
Partido por de dónde vienen
La misma caída por origen. A veces un canal entero se comporta de otra manera.
Los que se quedaron a medias
Las personas concretas paradas en cada paso, en una lista a la que se puede llamar.

Una pantalla de verdad: el embudo con la caída de cada paso

Panel con un embudo paso a paso que muestra cuántos sobreviven en cada salto y la conversión final
Es el panel operativo de una tienda online —una pantalla de producto, no un cliente con nombre—. Arriba, ingresos del periodo, pedidos facturados y ticket medio. Lo que se enseña aquí es la columna de la derecha: el embudo paso a paso —los que se registran, los que aceptan recibir marketing, los que llegan a poner contraseña y los que compran—, con el porcentaje que sobrevive a cada salto y la conversión final debajo. El resto del panel es de una tienda y no tiene por qué parecerse al tuyo.

Por qué el porcentaje global no sirve para decidir

La media esconde dónde está el agujero

Un uno y medio por ciento de conversión puede ser un camino razonable con un paso catastrófico. Hasta que no se ve escalón por escalón, se trabaja sobre el que más se comenta, no sobre el que más cuesta.

La gente no abandona: se queda parada

Pocos cierran la puerta; la mayoría se detienen esperando algo. Si existe la lista de los que están parados en cada paso, dejan de ser un porcentaje y pasan a ser personas a las que se puede llamar.

Lo que cuesta medir el camino

Tramo medio. Lo que decide el precio es si los pasos ya dejan rastro en algún sitio: si cada escalón ya genera un registro, es un panel; si hay que empezar por marcar los pasos, ése es el trabajo.

Un módulo
4.500 €
al mes, para un equipo de 50–200.
Todo el sistema
6.000 € – 15.000 €
al mes, con varios módulos. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Cuéntanos qué camino recorre tu cliente

Describe los pasos desde que alguien te conoce hasta que compra, y dónde crees que se pierden. Al enviarlo te devuelve el esquema y la horquilla.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
6.000 € – 15.000 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Lo que nos preguntan sobre la conversión

¿Es lo mismo que el embudo de ventas?

No. El embudo de ventas suma oportunidades abiertas con su importe y sirve para prever el cierre. Esto cuenta personas que avanzan por un camino y sirve para saber en qué escalón se pierden. Conviven bien.

¿Hace falta una herramienta de analítica web?

Para la parte anónima de la web, ayuda. Pero lo que suele faltar no está ahí: está en los pasos de después —presupuesto, visita, firma—, que viven en tu sistema y son los que más se pueden arreglar.

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