Sin conexión
En la cámara no hay cobertura, y la cámara es justo donde hay que contar
El sótano de la obra, el pasillo de la nave, la carretera entre dos pueblos. En todos esos sitios se trabaja, y en todos la pantalla se queda girando hasta que alguien saca una libreta.
Describir lo que necesitoLo que de verdad pasa cuando se cae la red
Se apunta en papel y se teclea dos veces
Lo que no entra en el momento se escribe en una hoja y se mete por la tarde, si alguien se acuerda y si la letra se entiende. Casi todos los errores de inventario nacen ahí.
El fallo intermitente es peor que el total
Con una raya de cobertura la pantalla a veces guarda y a veces no, y nadie sabe cuál de las dos. Más vale decir «estás sin red» y seguir trabajando que fingir que hay línea.
Por qué esto es lo caro de la familia
Es de lo más caro de esta familia y conviene saberlo antes: guardar en el aparato obliga a resolver qué pasa cuando los dos lados han cambiado. Acotarlo a dos o tres pantallas —contar, firmar, apuntar horas— cuesta una fracción de hacerlo en el programa entero.
Dinos dónde se cae la cobertura
Explica en qué sitios se trabaja sin red, qué se apunta ahí y cuánto tarda en volver la línea. Sale el dibujo de tu caso con su horquilla.
Lo que se pregunta cuando no hay red
¿Puede funcionar todo el programa sin conexión?
Podría y casi nunca compensa. Lo que se hace es elegir las dos o tres cosas que de verdad ocurren sin cobertura y dejarlas funcionar ahí; el resto pide red y lo dice. Hacerlo todo multiplica el precio y el número de choques que hay que resolver.
¿Qué pasa si el aparato se pierde con datos dentro?
Por eso lo guardado en el aparato se cifra y se limita a lo del día: lo que se descarga es la ruta y las tarifas, no el histórico. Y cerrar la sesión desde la oficina borra lo que quedara pendiente en ese teléfono.
