Venta por suscripción
Le has cobrado el mes y la caja de este mes sigue sin salir
Una suscripción son dos relojes: el que cobra y el que envía. Si sólo tienes el primero, el cliente paga puntual y reclama la entrega; si sólo tienes el segundo, sales a repartir gratis.
Describir lo que necesitoPor qué una tienda normal no lleva suscripciones
El pedido no lo crea el cliente
Cada ciclo nace solo, con la dirección y el contenido que estaban vigentes ese día. Si el cliente se mudó el martes, el pedido del jueves tiene que saberlo sin que nadie lo toque.
Pausar no es dar de baja
El que se va de vacaciones salta un envío y vuelve. El que cambia de talla o de sabor sigue siendo el mismo suscriptor. Tratar las dos cosas como una baja es perder clientes que no querían irse.
El cobro falla y el reparto ya está hecho
Una tarjeta caducada no avisa. Hace falta reintentar con un calendario, avisar al cliente y saber si el envío de ese ciclo se retiene o sale igual, antes de que salga la furgoneta.
Lo que cuesta montar la suscripción
La suscripción toca el catálogo, el cobro y el reparto a la vez, así que es varios módulos y cae en el tramo medio del estimador. Un plan único con un solo producto es bastante más barato que doce combinaciones con pausas.
Cuéntanos cómo es tu suscripción
Escribe cada cuánto cobras, cada cuánto envías y qué puede cambiar el cliente, y al enviarlo te devuelve el esquema con su horquilla.
Lo que nos preguntan sobre las suscripciones
¿Vale la pasarela de pago que ya usamos?
Si admite cargos recurrentes guardando el medio de pago, sí; se conecta ésa. Lo que se construye encima es el calendario, los reintentos y el aviso, que es lo que ninguna pasarela decide por ti.
¿Y si un mes no hay stock de lo que toca?
Se avisa antes del ciclo y se elige entre sustituir, retrasar o saltar sin cobrar. Lo que no puede pasar es que el cargo salga y la caja no, porque eso se descubre siempre por una reclamación.
